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17-12-2017

Calentando con Chimeneas

Miguel Gálvez, Barrio de San Pedro

Foto: Serpentín de cobre

Antes de tirar esa vieja chimenea, que no calienta mucho o que tiene problemas de tiro, deberías pensar si puedes sacar algo de provecho de tu ilustre y romántica chimenea.

En primer lugar hay que pensar en cómo circula el aire en una chimenea; básicamente, el aire entra frío por el frontal de la chimenea. Éste es el primer dato fundamental: el ancho y el alto de la boca delimita un área, que es la que marca el resto de dimensiones de la chimenea.

Éstas son las proporciones mágicas para que una chimenea sea realmente una gozada:

El tiro, si es posible, debe situarse cerca de la cumbrera y sobrepasar ésta un mínimo de 120 cm., así evitaremos los remolinos que se crean en el tejado con el viento y empujan el humo hacia adentro. Ademas hay que aislar bien el tubo exterior para que no se enfríe el aire hasta que no esté fuera y para que no condense humedad y se llene de hollín en dos días; así que, nada de tubos simples de acero o fibrocemento por los tejados.

El área del tiro, es decir, el hueco que tiene que tener por dentro, tiene que ser un 12% del área de la boca (ancho x alto). Para una chimenea de 70 cm de ancho por 50 cm de alto el tiro tendrá que ser de (70x50)x12/100=420 centímetros cuadrados que corresponden a un conducto de 20 por 21 cm si es cuadrado y de 23 cm de diámetro (diametro= 2xradio) si es redondo (el area círculo es igual al número pi -3,1416- por el radio al cuadrado). Estas cuentas hay que ponerlas en un marco: si el tiro nos queda pequeño la chimenea echará el humo hacia adentro porque entra más aire del que puede salir (ojo: nunca pongas menos de 400 cm cuadrados, es la excepción a tener en cuenta); y si nos queda grande la chimenea sólo tirará bien cuando tenga mucha fuerza, pues de lo contrario, como el tiro tiene mucho aire encima, cuando baje el calor, el aire frío del exterior entrará y la chimenea volverá a meternos el humo en casa. Revisa bien las cuentas en cada paso, sobre todo la primera vez.

Foto: Llave de paso y salida superior.

Toma como base el ancho de tu chimenea (este ejemplo vale desde 60 cm a 100 cm), es el único dato que vas a elegir, así que piensa bien en el ancho que mejor se adapta a tu estancia.

Altura: tres cuartos del ancho.

Ancho del fondo del hogar: dos tercios del ancho

Alto del fondo del hogar: un cuarto del ancho mas 12cm (máx. 40cm).

Profundidad del hogar: un cuarto del ancho mas 17cm.

Superficie del tiro: un 12% del area de entrada.

Longitud del tiro: mínimo 5 metros.

Revisa siempre bien las unidades, ya sabes, metros, centímetros, radios, diámetros, todo eso... que a veces se despista uno.

Foto: Tubo de acero visto.

Desde el fondo hay que hacer un plano inclinado hacia la boca del hogar; este plano inclinado debe terminar antes de llegar al borde interior de la campana y debe dejar un rectángulo de un máximo de 6 centímetros de ancho y un área igual a la del tiro. De esta manera se consigue que el humo coja velocidad y pase a la cámara de humos sin volverse hacia adentro.

En los laterales del revestimiento de la campana puedes poner unos tubos de extracción metálicos que cojan el aire de abajo y lo suelten caliente por arriba. Tápalos con unas rejillas "antiratón". Con esto se repartirá mejor el aire caliente pues se crea una corriente que coje el aire frío que está en el suelo y lo envía caliente hacia abajo con las láminas de la rejilla.

También, si te cuadra estéticamente hablando, puedes dejar el tubo de acero visto, de esta manera todo el calor irradiado por el tubo quedará en la estancia. No te olvides de ponerlo doble y con aislante ignífugo en los pasos de suelo.

Foto: Estufas de hierro fundido.

El serpentín viene a rematar la reforma de manera ínclita y magistral, permitiéndote, según el caso, ahorrarte hasta un tercio del gasóil cada invierno, un buen dinerito para gastar en otras muchas cosas más interesantes. Con cobre recocido se va dando vueltas directamente sobre uno de los tubos de un metro del tiro, la foto de arriba tiene unos treinta metros de cobre. Después se encastra todo en otro tubo exterior más grande y se rellena de arena finísima, para favorecer el intercambio de calor.

Para conectar las "colas" del serpentín se deja una por abajo, por la que entra el agua fría, en la que se instala una llave de paso que abriremos cuando la chimenea esté encendida y cerraremos en caso contrario. La otra sale caliente por arriba una vez recorrido todo el serpentín y se conecta a la "ida" de nuestra calefacción, incorporándose agua caliente en otro punto aparte de la caldera de lo que sea.

Para instalar este serpentín, tal y como lo he descrito, es IMPRESCINDIBLE que tu instalación de calefacción tenga un calderín de expansión en la parte de la alta de la casa a presión atmosférica, si no puede que te salga todo por los aires. Venden unos kits para todo este tinglao; yo los encontré por internet, pero al final me lo hice yo mismo y lleva funcionando sin problemas cuatro años.

Otro de los aspectos IMPORTANTES que tienes que tener en cuenta es que no debes poner ninguna soldadura dentro de la chimenea, pues la temperatura que alcanza las revienta, comprobado.

Las estufas de hierro que puedes encontrar en el mercado calientan más que una chimenea francesa abierta, tienes de todos los precios y estilos; pero para calor, calor puro y lirondo, los potes de siempre, los cilíndricos sencillos y baratos van de maravilla aunque no ves el fuego. Por supuesto el serpentín se lo puedes acoplar perfectamente a una estufa y el rendimiento que obtendrás por kilo de leña quemada te hará estar un poquito orgulloso de tu contribución al ahorro de energía, y muy contento por la bajada del coste de la factura del gasoil. Con el pote y el serpentín conseguimos ahorrar la MITAD del gasóil que veníamos gastando, ahí es na.

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